¡DESDE 1994! Somos especialistas en protección de plantas en Agricultura Ecológica y Producción Integrada.
El trigo (Triticum spp.) es un género de gramíneas de la familia Poaceae, que incluye especies cultivadas desde el Neolítico. Las especies agronómicamente más relevantes son Triticum aestivum L. (trigo blando o de pan), Triticum durum Desf. (trigo duro) y, en menor escala, Triticum monococcum L. y Triticum dicoccum Schrank. El trigo tuvo su origen en el Creciente Fértil y se diseminó globalmente como uno de los principales cultivos alimentarios.
El trigo es uno de los cultivos más importantes del mundo, base alimentaria de gran parte de la población. T. aestivum se utiliza sobre todo para panificación, pastelería y piensos, mientras que T. durum es esencial para pastas alimenticias y sémolas. En Portugal, el trigo duro tiene mayor expresión en el Alentejo, mientras que el trigo blando se cultiva en varias regiones de secano y regadío. Su valor económico resulta de la elevada demanda, versatilidad industrial e importancia estratégica en la seguridad alimentaria.
Las plantas de Triticum spp. son anuales, con cañas huecas y hojas lineales alternas. La inflorescencia es una espiga compuesta por espiguillas dispuestas a lo largo del raquis. Los granos son cariópsides ricos en almidón y proteínas (particularmente gluteninas y gliadinas). El sistema radicular es fasciculado, profundo y eficiente en la explotación de agua en suelos de secano. La morfología y el ciclo varían entre especies y cultivares, influyendo en la adaptación climática.
El trigo se adapta a climas templados y mediterráneos, con buena tolerancia al frío invernal. Prefiere suelos bien drenados, de textura media, con pH entre 6,0 y 7,5. Es sensible al encharcamiento y a la acidez elevada. La productividad se ve favorecida por una precipitación otoñal-invernal adecuada, temperaturas moderadas durante el llenado del grano y buena disponibilidad de nitrógeno. El trigo duro exige condiciones más cálidas y secas en la fase final del ciclo.
La gestión del trigo se basa en la elección de cultivares adaptados al clima y al sistema de producción (secano o regadío). La rotación de cultivos es esencial para reducir la presión de enfermedades foliares y del suelo. La fertilización nitrogenada debe ser equilibrada y ajustada al potencial productivo. La semilla certificada y tratada reduce los riesgos de enfermedades iniciales. La monitorización de royas, septoriosis y pulgones es crítica en fases sensibles. La cosecha debe realizarse cuando el grano alcanza una humedad adecuada para un almacenamiento seguro.
Los productos fitosanitarios requieren Carné de Aplicador o Carné de Técnico Responsable.
Puede utilizar la tarjeta de otra persona, siempre que esta se responsabilice de la aplicación del tratamiento.
Consulte aquí la Ley n.º 26/2013 de 11 de abril (Distribución, venta y aplicación de productos fitofarmacéuticos).
Puede utilizar la tarjeta de otra persona, siempre que esta se responsabilice de la aplicación del tratamiento.
Consulte aquí la Ley n.º 26/2013 de 11 de abril (Distribución, venta y aplicación de productos fitofarmacéuticos).