¡DESDE 1994! Somos especialistas en protección de plantas en Agricultura Ecológica y Producción Integrada.
Los altramuces (Lupinus spp.) son leguminosas herbáceas de la familia Fabaceae, distribuidas principalmente por la cuenca mediterránea, América del Norte y América del Sur. En Portugal, destacan Lupinus albus L. (altramuz blanco), Lupinus luteus L. (altramuz amarillo) y Lupinus angustifolius L. (altramuz azul). Se utilizan como cultivos forrajeros, abonos verdes y, en el caso de L. albus, también para consumo humano tras un procesado adecuado para la eliminación de alcaloides.
Los altramuces tienen una elevada importancia agronómica debido a su capacidad de fijación biológica de nitrógeno, contribuyendo a la fertilidad del suelo y a la reducción de la fertilización mineral. Se utilizan en pastos, producción de grano para alimentación animal y mejora estructural del suelo. L. albus posee además valor alimentario e industrial. Las especies mediterráneas son relevantes en sistemas de secano, gracias a su buena tolerancia a la sequía y a los suelos pobres.
Las plantas de Lupinus spp. son anuales o perennes, con un porte variable entre 30 y 150 cm. Las hojas son compuestas, palmeadas, con 5–11 folíolos. Las inflorescencias son racimos densos, con flores papilionáceas de coloración variable (blanca, amarilla, azul o púrpura). Las vainas son alargadas, conteniendo semillas ricas en proteína. El sistema radicular es profundo y vigoroso, con nódulos simbióticos de Bradyrhizobium spp.
Los altramuces se adaptan bien a climas mediterráneos, tolerando la sequía estival y temperaturas moderadamente bajas. Prefieren suelos ácidos a ligeramente ácidos (pH 5,0–6,5), bien drenados y pobres en caliza activa. Son sensibles al encharcamiento y a la salinidad. La productividad se ve favorecida por una precipitación otoñal-invernal adecuada y temperaturas suaves durante el ciclo vegetativo.
La gestión del altramuz se basa en la elección de la especie y cultivar adaptados al tipo de suelo y al régimen hídrico. La inoculación con cepas adecuadas de Bradyrhizobium spp. es esencial para maximizar la fijación de nitrógeno. La rotación de cultivos reduce la presión de enfermedades del suelo. El control de malas hierbas es crítico en las fases iniciales debido al crecimiento relativamente lento. La cosecha para grano debe realizarse cuando las vainas están secas y las semillas alcanzan la madurez fisiológica.
Los productos fitosanitarios requieren Carné de Aplicador o Carné de Técnico Responsable.
Puede utilizar la tarjeta de otra persona, siempre que esta se responsabilice de la aplicación del tratamiento.
Consulte aquí la Ley n.º 26/2013 de 11 de abril (Distribución, venta y aplicación de productos fitofarmacéuticos).
Puede utilizar la tarjeta de otra persona, siempre que esta se responsabilice de la aplicación del tratamiento.
Consulte aquí la Ley n.º 26/2013 de 11 de abril (Distribución, venta y aplicación de productos fitofarmacéuticos).