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El peral (Pirus spp.) es una especie arbórea de la familia Rosaceae, originaria de las regiones templadas de Europa Oriental y Asia Occidental. Entre las especies más conocidas destacan P. communis L., P. pyrifolia (Burm.f.) Nakai y P. ussuriensis Maxim., ampliamente utilizadas tanto en producción comercial como en programas de mejoramiento. El cultivo fue ampliamente difundido a lo largo del Mediterráneo y Europa Central, siendo actualmente uno de los principales frutales de clima templado. En Portugal, se cultiva sobre todo en el Oeste, el Ribatejo y la Beira Interior, destacando la variedad ‘Rocha’.
El peral tiene una elevada importancia económica en el sector frutícola portugués, con fuerte expresión en la exportación, especialmente de la variedad ‘Rocha’. El fruto se consume fresco, procesado o utilizado en la industria de compotas y zumos. El cultivo presenta un elevado valor comercial, pero exige una gestión fitosanitaria rigurosa debido a la susceptibilidad a varias plagas y enfermedades.
Árbol caducifolio de porte medio, con 3–5 m de altura, presentando una copa piramidal o redondeada. Las hojas son simples, ovadas y de margen liso o ligeramente serrado. Las flores son blancas, agrupadas en corimbos, con floración precoz. El fruto es un pomo, variando en forma, tamaño y textura según el cultivar. El sistema radicular es profundo, beneficiándose de suelos bien drenados.
El peral se adapta a climas templados, necesitando horas de frío para una buena diferenciación floral. Prefiere temperaturas moderadas y es sensible a las heladas tardías durante la floración. Se desarrolla mejor en suelos profundos, bien drenados, de textura franca a franco-arcillosa, con pH entre 6,0 y 7,5. Es sensible al encharcamiento y a la compactación del suelo. El riego regular es esencial en regiones de verano seco.
La gestión del peral incluye la elección de portainjertos adaptados al suelo y al vigor deseado, la poda de formación y fructificación, y el riego regular en periodos críticos. El control de la psila es esencial, recurriendo a la monitorización, las trampas y las estrategias integradas. La ventilación de la copa y la reducción de la humedad foliar son importantes para minimizar enfermedades como el moteado y la estenfiliosis. La cosecha debe realizarse en el estado de maduración fisiológica adecuado al destino comercial.
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Puede utilizar la tarjeta de otra persona, siempre que esta se responsabilice de la aplicación del tratamiento.
Consulte aquí la Ley n.º 26/2013 de 11 de abril (Distribución, venta y aplicación de productos fitofarmacéuticos).
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