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La higuera (Ficus carica L.), perteneciente a la familia Moraceae, es una especie arbórea originaria de la región mediterránea y del Sudoeste Asiático, donde se cultiva desde hace milenios. Es uno de los frutales más antiguos domesticados por el ser humano, con registros arqueológicos que se remontan a más de 6.000 años. La especie integra el género Ficus, que incluye más de 800 especies tropicales y subtropicales, pero F. carica destaca por ser la única ampliamente cultivada en climas templados. Su adaptación a ambientes secos y suelos pobres favoreció la expansión por toda la cuenca mediterránea, Oriente Medio, Norte de África y, posteriormente, América y Australia.
La higuera es valorada por la producción de higos frescos y secos, con fuerte importancia en mercados tradicionales y gourmet. Países como Turquía, Egipto, Marruecos, Irán, España e Italia son grandes productores. El fruto es apreciado por su sabor dulce, valor nutricional y versatilidad culinaria. El cultivo presenta buena rentabilidad en sistemas de secano, siendo relevante en regiones de clima mediterráneo.
Árbol caducifolio de porte medio (3–10 m), con copa amplia y ramas frágiles. Las hojas son grandes, palmeadas, profundamente lobuladas y de textura áspera. El “fruto” es en realidad un siconio — una infrutescencia carnosa que contiene numerosas flores internas. Existen variedades uníferas (una cosecha anual) y bíferas (dos cosechas: brevas e higos). Las raíces son vigorosas y exploran bien los suelos secos.
Se adapta bien a climas mediterráneos, tolerando veranos calurosos y secos e inviernos moderados. Resiste heladas ligeras, pero las temperaturas muy bajas pueden dañar las ramas jóvenes. Prefiere suelos bien drenados, de textura media a ligera, con pH entre 6,0 y 7,5. Tolera suelos pobres y pedregosos, pero es sensible al encharcamiento. La producción se beneficia de una buena exposición solar y de riego suplementario en fases críticas.
Incluye la elección de variedades adaptadas al clima local, plantación en suelos bien drenados, poda de formación y fructificación para aireación de la copa, riego moderado pero regular en periodos secos, abonado equilibrado, monitoreo de plagas y enfermedades y cosecha en el punto ideal de maduración. La higuera es adecuada para sistemas de secano, pero se beneficia de riego controlado para maximizar el calibre y la calidad de los frutos.
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Puede utilizar la tarjeta de otra persona, siempre que esta se responsabilice de la aplicación del tratamiento.
Consulte aquí la Ley n.º 26/2013 de 11 de abril (Distribución, venta y aplicación de productos fitofarmacéuticos).
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