¡DESDE 1994! Somos especialistas en protección de plantas en Agricultura Ecológica y Producción Integrada.
Los productos vegetales almacenados incluyen cereales, leguminosas, semillas, frutos secos, tubérculos, harinas y otros materiales vegetales mantenidos en silos, almacenes, cámaras frigoríficas o estructuras de conservación. El origen es diverso, abarcando cultivos anuales y perennes. El almacenamiento tiene como objetivo preservar la calidad, reducir pérdidas y garantizar la disponibilidad a lo largo del año. La estabilidad depende de factores como la humedad, la temperatura, la ventilación y la integridad estructural del producto.
El almacenamiento adecuado es esencial para la seguridad alimentaria, para la industria agroalimentaria y para la comercialización interna y externa. Las pérdidas poscosecha debidas a plagas, hongos o mala gestión pueden alcanzar valores significativos, afectando la rentabilidad de las explotaciones y de las cadenas de suministro. La calidad de los productos almacenados influye directamente en el valor comercial, la aptitud para la transformación y la seguridad del consumidor.
Los productos vegetales almacenados presentan características variables, pero comparten factores críticos:
Los productos pueden almacenarse a granel, en sacos, contenedores, palets o cámaras controladas.
Las condiciones ideales varían según el producto, pero incluyen principios generales:
Las plagas de productos almacenados son altamente especializadas e incluyen:
Las enfermedades y deterioros en productos almacenados resultan sobre todo de hongos y condiciones inadecuadas:
La gestión eficaz de los productos almacenados se basa en medidas preventivas y monitoreo continuo:
Los productos fitosanitarios requieren Carné de Aplicador o Carné de Técnico Responsable.
Puede utilizar la tarjeta de otra persona, siempre que esta se responsabilice de la aplicación del tratamiento.
Consulte aquí la Ley n.º 26/2013 de 11 de abril (Distribución, venta y aplicación de productos fitofarmacéuticos).
Puede utilizar la tarjeta de otra persona, siempre que esta se responsabilice de la aplicación del tratamiento.
Consulte aquí la Ley n.º 26/2013 de 11 de abril (Distribución, venta y aplicación de productos fitofarmacéuticos).