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El tomate (Solanum lycopersicum L.) es una especie herbácea anual o perenne de ciclo corto, perteneciente a la familia Solanaceae. Es originario de la región andina de América del Sur, habiendo sido domesticado en México y difundido hacia Europa en el siglo XVI. Actualmente es una de las hortalizas más cultivadas en el mundo, tanto en campo abierto como en invernadero.
El tomate es un cultivo de elevada relevancia económica y alimentaria, utilizado fresco o transformado (pulpa, concentrado, salsa, zumo, deshidratados). En Portugal, tiene gran presencia en Ribatejo, Oeste y Alentejo, sobre todo para la industria. El valor económico resulta de la elevada demanda, la diversidad de variedades y la importancia en la cadena agroalimentaria.
El tomate es una planta de porte variable (indeterminado o determinado), con tallo herbáceo y pubescente. Las hojas son compuestas, alternas, con olor característico. Las flores son amarillas, hermafroditas, agrupadas en racimos. El fruto es una baya carnosa, de forma y color variables (rojo, amarillo, naranja, verde). El sistema radicular es profundo y ramificado, sensible al encharcamiento y a la salinidad.
El tomate se adapta a climas cálidos y templados, con temperaturas óptimas entre 20 y 28 °C. Es sensible a las heladas, a la humedad excesiva y a las variaciones térmicas bruscas. Prefiere suelos bien drenados, de textura media, ricos en materia orgánica, con pH entre 6,0 y 7,0. El cultivo exige buena luminosidad y riego regular, evitando el encharcamiento. En invernadero, requiere ventilación adecuada para reducir enfermedades fúngicas.
La gestión del tomate se basa en la elección de variedades adaptadas al sistema de producción (campo o invernadero) y resistentes a enfermedades. La rotación de cultivos es esencial para reducir la presión de hongos del suelo y nematodos. La ventilación y el control de la humedad son determinantes en invernadero. La monitorización de Tuta absoluta, mosca blanca y pulgones es crítica debido al riesgo de virosis. La fertilización debe ser equilibrada, con atención al calcio para prevenir la podredumbre apical. La cosecha se realiza según el destino (fresco o industria), garantizando una maduración adecuada.
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Puede utilizar la tarjeta de otra persona, siempre que esta se responsabilice de la aplicación del tratamiento.
Consulte aquí la Ley n.º 26/2013 de 11 de abril (Distribución, venta y aplicación de productos fitofarmacéuticos).
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