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El melocotonero [Prunus persica (L.) Batsch] es una especie arbórea de la familia Rosaceae, originaria de China, donde fue domesticado hace varios milenios. El cultivo se difundió por Asia Central, Oriente Medio y el Mediterráneo, siendo actualmente uno de los principales frutales de hueso en regiones de clima templado. En Portugal se cultiva sobre todo en el Alentejo, Ribatejo, Oeste y Beira Interior.
El melocotonero tiene una elevada importancia económica en el sector frutícola, con producción destinada al consumo en fresco y a la industria (mermeladas, almíbares, zumos). El cultivo presenta ciclos productivos cortos y elevada rentabilidad, pero exige una gestión fitosanitaria rigurosa debido a la susceptibilidad a varias plagas y enfermedades, especialmente en condiciones de humedad elevada.
Árbol caducifolio de porte medio, con 3–4 m de altura, que presenta una copa redondeada o en vaso. Las hojas son lanceoladas, aserradas y glabras. Las flores son rosadas, solitarias o en pares, y aparecen antes de la brotación foliar. El fruto es una drupa carnosa, con epidermis pubescente (melocotón) o glabra (nectarina), presentando gran variabilidad en color, textura y firmeza. El hueso es leñoso y contiene una semilla amarga.
El melocotonero se adapta a climas templados, necesitando horas de frío para una buena inducción floral. Es sensible a las heladas tardías durante la floración. Prefiere suelos bien drenados, de textura franca a franco-arenosa, con pH entre 6,0 y 7,5. Es intolerante al encharcamiento y a la salinidad. El riego regular es esencial en regiones de verano caluroso y seco, garantizando calibres adecuados.
La gestión del melocotonero incluye la elección de cultivares adaptados a las horas de frío de la región y portainjertos tolerantes a nematodos y suelos pesados. La poda de formación y fructificación es esencial para garantizar una buena iluminación de la copa y calibres adecuados. El riego debe ser regular, evitando oscilaciones hídricas que afectan a la calidad de los frutos. El control de enfermedades como la lepra y la monilia exige tratamientos preventivos y una buena ventilación de la copa. La cosecha debe realizarse en el punto de maduración adecuado al destino comercial.
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Puede utilizar la tarjeta de otra persona, siempre que esta se responsabilice de la aplicación del tratamiento.
Consulte aquí la Ley n.º 26/2013 de 11 de abril (Distribución, venta y aplicación de productos fitofarmacéuticos).
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