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La sandía [Citrullus lanatus (Thunb.) Matsum. & Nakai], perteneciente a la familia Cucurbitaceae, es una especie originaria del África subsahariana, con evidencias de domesticación desde hace más de 4 000 años en la región del Sahel y del valle del Nilo. La especie fue posteriormente difundida al Mediterráneo, Asia y Américas. Incluye diversos grupos varietales, desde frutos grandes y alargados hasta tipos mini, sin semillas (triploides) y cultivares de pulpa amarilla o naranja.
La sandía es una de las frutas más producidas y consumidas en el mundo, destacando por su elevado contenido de agua, sabor dulce y valor refrescante. Se consume fresca, en zumos, ensaladas y productos procesados. Los principales productores incluyen China, Turquía, India, Irán, Brasil, Estados Unidos y España. El mercado internacional valora frutos con elevada dulzura (°Brix), piel resistente al transporte y ausencia de semillas.
Planta herbácea anual, rastrera o trepadora, con tallos largos y ramificados. Las hojas son grandes, profundamente lobuladas y ásperas al tacto. Las flores son unisexuales, amarillas, con polinización predominantemente entomófila. El fruto es una baya grande (pepo), con piel gruesa, pulpa suculenta y semillas numerosas (excepto en cultivares triploides). El sistema radicular es profundo y bien adaptado a suelos secos, confiriendo tolerancia moderada a la sequía.
La sandía se adapta a climas calurosos, con temperaturas ideales entre 22–32 °C. Es sensible al frío y no tolera heladas. Prefiere suelos ligeros, bien drenados, de textura arenosa a franco‑arenosa, con pH entre 6,0 y 7,5. Exige elevada luminosidad y riego regular, especialmente en la fase de fructificación, evitando el encharcamiento. La polinización eficiente es esencial para una buena fructificación, siendo común el uso de colmenas.
Incluye la elección de cultivares adaptados al clima local, siembra en suelos bien drenados, rotación de cultivos para reducir la presión de enfermedades y nematodos, control de malezas, riego regular sin encharcamiento y monitorización de míldiu, oídio y mosca blanca. La polinización debe asegurarse con colmenas. La cosecha se realiza cuando el fruto presenta un sonido hueco al tacto, secado del pedúnculo y cambio de coloración en la zona de contacto con el suelo.
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Puede utilizar la tarjeta de otra persona, siempre que esta se responsabilice de la aplicación del tratamiento.
Consulte aquí la Ley n.º 26/2013 de 11 de abril (Distribución, venta y aplicación de productos fitofarmacéuticos).
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